BLOG

Adorno-Nacer-ch

Los aceites esenciales y el parto

Hace poco y de la mano de una gran compañera de camino, descubrí los aceites esenciales. Desde entonces, en casa siempre huele diferente: normalmente es mi hijo elije a qué olerá nuestra casa y mientras el difusor está encendido, el gato no se aleja de él. Además, me animé a hacer algunas mezclas y regalar a mi gente cercana, con resultados maravillosos. También preparamos aguas saborizadas que han sido un éxito total.

Pero ahí no acaba. Pensé en cómo podría utilizarlos en mis acompañamientos: Durante la hipnosis, se pueden establecer ciertas «anclas» cuando estás en este profundo estado de relajación. Un ancla puede ser una palabra, música, que te toquen el hombro o un olor. Luego, cuando ese olor se repite, te condiciona a caer en ese estado de relajación más rápido. Es parecido a lo que sentimos cuando nos dormimos en nuestra cama, en nuestro entorno conocido, es más fácil conciliar el sueño desde ese lugar de confort. ¿Para todas? considerando lo diferentes que somos y lo variados de nuestros deseos en el parto, incluso en el desarrollo de un mismo parto, seguro que no. Pero es una herramienta que nos puede acompañar y guiar en la sugestión a relajarnos profundamente. Además, tu acompañante los puede tener a mano, en apenas una botellita y no son una intervención médica.

Te animo a informarte y a conocer las alternativas que ofrecen los aceites esenciales, que son mucho más que un olor agradable. Es importante que sean de buena calidad y te recuerdo que durante el embarazo está desaconsejado ingerirlos.

Ximena Silva, Instructora de Hipnoparto

Deja un comentario

3 − 2 =